JUEGO

El papel del Adulto en el Juego Infantil

Una de las cuestiones que se nos plantean tanto a educadores como a padres cuando vemos a los niños jugar es qué debemos hacer durante esta situación. Son muchas las personas que tienen la creencia de que a los niños se les debe enseñar a jugar, se les debe mostrar directrices y “reglas o pautas” sobre el juego, evitando así que cometan errores, que el ambiente se convierta en un caos absoluto o que su atención se vea interrumpida en otros menesteres. Otras personas, sin embargo, tenemos la plena convicción de que el juego es un proceso que nace de manera natural en el niño, es decir, que es un proceso que parte desde dentro hacia fuera, y que todas las intervenciones externas sólo crean confusión, duda e inseguridad.

Entonces, ¿cuál es el papel del adulto en el juego de un niño?

No es fácil si te digo que olvides todo lo que sabes, todo lo que te han enseñado a hacer, todas tus normas y reglas y observes a un niño jugar. Es decir, dejar a un lado nuestros prejuicios y confiar en que los niños tienen dentro de sí todos los recursos y toda la sabiduría para responder perfectamente a sus necesidades. Si observamos callados y atentos veremos cómo aprenden y se desenvuelven positivamente.

¿Qué actitud debemos tomar frente al juego?

Los niños y niñas necesitan ser mirados/as, necesitan del adulto para reafirmarse y ganar seguridad construyendo su personalidad. Este acompañamiento es vital desde los primeros meses de vida, cuando les entregamos el alimento y el amor, hasta que, más tarde, les escuchamos exclamar con entusiasmo nuestro nombre seguido de un “¡mira lo que hago!” cuando descubren y resuelven alguna situación.

Mucho más que las muestras de cariño, que también son sumamente necesarias para cualquier ser humano, este acompañamiento atento, confiado y sereno significa para ellos Amor, y contribuye a afianzar su personalidad, aumentar su autoestima, a valorarse a sí mismos y a los demás, a encontrar su lugar en el mundo y a sentirse amados.

No somos partidarios de las aprobaciones verbales como “muy bien”, “qué listo eres”, “eres el mejor” ni tampoco de las negativas basadas en tópicos y frases que ya todos conocemos. Los niños sólo requieren de nuestro acompañamiento y de una mirada cómplice y satisfecha que les indique que todo está bien, que les sirva de confirmación y exprese su sentimiento de orgullo y placer como, por ejemplo: “¡lo has conseguido!” o “¡Tú has trepado el árbol!”.

Sin duda, tenemos que tomarnos el juego muy en serio y ser conscientes de que nuestro papel como adultos que acompañan y cuidan es muy importante para crear un clima de seguridad y afecto en el crecimiento de nuestros pequeños. Ellos buscan nuestra mirada y crecen con nuestras sonrisas de complicidad. Nuestro papel como adultos en el juego infantil es el de cuidar y acompañar, también el de jugar, recordando los niños que un día fuimos, el de ayudarles si lo necesitan y el de dejarles espacio para experimentar y sentir, mucho más que el de dirigir o seducir.

Hoy en día somos más las familias y educadores que dejamos a nuestros niños y niñas “hacer”, que estamos aprendiendo a observar de cerca, que les damos libertad para crear y equivocarse. Tenemos una actitud más abierta hacia la vida que nos acerca a una mayor comprensión de la naturaleza del niño y, sobre todo, les dejamos jugar, entendiendo que es fundamental para el equilibrio emocional y para el desarrollo de las capacidades intelectuales, creativas y sociales.

Referencias:

L’ ECUYER, Catherine, (2014), Educar en el Asombro, Barcelona, Plataforma. Ver libro en Amazon.

J. JUUL (2004), Su hijo, una persona competente, Barcelona, Heder. Ver libro en Amazon.

FREIRE, Heike (2014) Educar en Verde, ideas para acercar a los niños y niñas a la Naturaleza, Barcelona, Graó. Ver libro en Amazon.

«Los aprendizajes más importantes de la Vida suceden jugando» F. Tonucci.

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7 Comments

  1. Fernando Polo says:

    Qué buenos consejos!!! A partir de ahora dejaré jugar más libremente a mis hijos Miguel y Martín, persiguiendoles atento con la mirada, sólo espero que se divierten tanto como sus primos americanos Ananda y Adi.

  2. Amparo says:

    Qué gran visión sobre lo que tenemos que hacer los adultos al observar jugar también a nuestros nietos. Gracias por escribirlo.

  3. Muy interesante. Se ve que eres una gran psicóloga infantil

  4. Víctor says:

    Maravilloso Blog, que nos enseña a ser niños otra vez.
    ¿Qué debemos hacer los adultos junto a un niño que juega? Como dice la autora: «Olvida todo lo que sabes, todo lo que te han enseñado, todas tus normas y reglas, y observa a un niño jugar»
    Creo que no hay mejor terapia para un adulto, sea o no sea padre, que jugar junto a un niño, olvidando todo lo que sabe, todo lo que le han enseñado, todas sus normas y reglas y, simplemente jugar junto a él. Tal vez así el adulto descubra otra vez al niño que siempre llevó dentro. Jugar junto a un niño, del modo que dice la autora, no solo contribuirá al «equilibrio emocional y desarrollo de las capacidades intelectuales, creativas y sociales» del niño, sino también de nuestro propio equilibrio emocional y de nuestras propias capacidades.

  5. Marta says:

    Que artículo tan bonito y tan verdadero! Muchas gracias por descubrirnos este blog tan tan especial!

  6. Lourdes says:

    …» Una mirada cómplice y satisfecha que les indique que todo está bien»…, qué frase tan preciosa, cómo me emociona escuchar tus reflexiones y preocupaciones por la vida de los niños, qué riqueza de experiencias cuando les observamos desenvolverse con libertad para» crear y equivocarse», así es , qué bien dicho!!!.

  7. MAR vdl says:

    ¡Muy interesante! ¡Muy buenas reflexiones! Lo pondré en práctica con mis preciosos sobrinos Ananda y Adi… aunque no sé si me podré resistir a ponerme a jugar con ellos…

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