JUEGO

El Juego Espontáneo, algo serio y necesario.

De sobra es sabido que con el ritmo de vida actual, el juego infantil, se convierte en un quehacer secundario o en una recompensa o premio por algo bien hecho a ojos de los adultos. Y es que, algunos padres, muy preocupados por el futuro de sus hijos/as, consideran que jugar es un “lujo” o, para colmo, una pérdida de tiempo.

Pero, por suerte, cada vez somos más las personas que consideramos que jugar tiene innumerables beneficios para la salud y para el desarrollo pleno de todas las capacidades de los niños y niñas, incluso lo vemos reflejado en algo tan importante como es el Tratado sobre la Convención de los Derechos del Niño aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, donde dice claramente en su Artículo 31, que todos los niños tienen Derecho a jugar.

Así que, ¿cómo es posible que un derecho tan importante firmado y aprobado por algunos de los Gobiernos más relevantes del mundo no se esté respetando en su totalidad?

Los beneficios del juego son innumerables, grandes psicólogos como Piaget, Vigotsky o Elkind subrayan y destacan sus beneficios y ventajas sobre cualquier otra forma de aprendizaje y de método de enseñanza durante los primeros 7 años de vida.

Desde las matemáticas, el lenguaje, las ciencias, el desarrollo motor y las relaciones sociales, pasando por la construcción de la personalidad y la capacidad de comunicación, los expertos afirman que son inteligencias que surgen y se consolidan jugando. Y para ello, se juega Libremente, sin instrucciones infundadas, sin tiempos de espera y sobretodo sin prisa. Jugando se aprende, se motiva, se sonríe, se quiere, se escucha, se respeta y se indaga…

Podemos hablar de cuatro tipos de juego:

Juegos de Movimiento: muy acorde y muy considerados en la pedagogía Waldorf durante los primeros 7 años, donde se favorece la madurez del sistema vestibular (situado en el oído interno y responsable del sentido del equilibrio y control del cuerpo) Tienen una incidencia directa en las habilidades psicomotoras, ayudando a construir la noción del espacio. Aquí su relación con el tacto, los juegos de dedos, la música, las rimas, el contacto con la naturaleza. Os recomiendo con mucho cariño el fabuloso trabajo que realiza Tamara Chubarovsky, podéis indagar más aquí. Con ella he tenido la oportunidad de realizar diversos talleres, de rimas, cuentos y juegos de dedos, es absolutamente recomendable para educadores, maestros y familias.

Juegos con manipulación de objetos: son los encargados de estructurar y coordinar diversas áreas del cerebro, muy relacionadas con los conceptos matemáticos y de geometría. Nos gusta mucho hablar de materiales poco estructurados y que den lugar a crear e inventar libremente, como anillas de madera, (ver en amazon), piezas sueltas de colores, (ver en amazon), nins de madera (ver en amazon), telas de seda (ver en amazon), etc.

Juegos de representación o de roles: es más conocido este tipo de juego por juego simbólico, aunque a nosotros no nos parece simbólico, porque para el niño es real, es presente. Este tipo de juego donde uno de los pilares fuerte es la imitación del adulto afianza los procesos de abstracción y razonamiento, de comunicación, de intuición y sobretodo de las relaciones sociales y afectivas.

Juegos con reglas: suelen surgir a partir de los 7 años de edad como una necesidad para ordenar y fijar el vínculo social, y deben hacerlo de manera espontánea en el niño. Nunca debemos establecer los adultos nuestras propias reglas, sino observar y ser partícipes indirectos pero activos del juego. Podéis leer más sobre el papel del adulto en el juego infantil aquí.

Claro está que estos cuatro tipos de juego están sujetos a discusión y a matices, pero todos ellos, en general ponen a los niños en contacto con sus necesidades más íntimas y les permiten interactuar y relacionarse con el mundo de una manera más natural. Jugar es fundamental para su equilibrio emocional, para el desarrollo de sus capacidades intelectuales, creativas y sociales.

Y no nos olvidemos que es totalmente necesario que jugar se produzca de forma libre, espontánea y autorregulada sin otro fin que el propio placer de jugar por jugar..

Amparo Vidal. Autora del Blog Playing my World. Madre y Maestra.

Referencias:

TONUCCI, Francesco (2015) La ciudad de los niños, Graó. (ver en Amazon)

PIKLER, Emmi (1984) Moverse en Libertad, Narcea. (ver en Amazon)

Todas las imágenes que aparecen en este artículo fueron tomadas durante un Taller de Familias en Nules, Castellón. Impartido por Amparo Vidal.

Los niños y niñas necesitan Tiempo y Espacio para jugar. Jugar no es un lujo, es una necesidad.

Kay Redfield Jamison

You may also like...

Popular Articles...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *